Ya han pasado varios meses desde que comenzaran a manifestarse los primeros casos de coronavirus en nuestro país, el proceso que, como sociedad, hemos recorrido, ha provocado innumerables cambios en nuestra relación con los demás y con nosotros mismos, por eso es importante evaluar cómo nos afecta el coronavirus en un sentido psicológico, qué factores con los que nos van a influir en el futuro y cuáles son los perjuicios más comunes asociados al confinamiento y la nueva normalidad.

Por qué nos afecta la crisis del coronavirus

A priori, podríamos pensar que la crisis del coronavirus tiene un carácter físico, que es el que nos afecta principalmente. Aquellas personas que se han infectado de coronavirus han sufrido síntomas que han debilitado su salud, incluso en los casos más graves, han provocado el fallecimiento de quienes han contraído el virus. Sin embargo, además de consecuencias físicas negativas, el cuando evaluamos cómo nos afecta el coronavirus, también debemos tener en cuenta las consecuencias en el plano psicológico.

Cuestiones como el miedo, el encierro en casa durante el confinamiento, la pérdida de un ser querido, etc., pueden provocar una serie de consecuencias negativas en el plano mental de una persona, es importante que este tipo de problema sea diagnosticado y tratado, para evitar que siga desarrollándose.  

Los problemas psicológicos más comunes durante el coronavirus

A los síntomas físicos entre los que se incluyen la tos, fiebre, pérdida de gusto y olfato y el cansancio crónico, deberemos sumar otros síntomas relacionados con afecciones mentales, también relacionadas con la crisis del coronavirus. 

Entre las más comunes, derivadas de esta situación, destacan las siguientes:

  • Ansiedad: Tanto el miedo al virus como los largos períodos de confinamiento han hecho que los casos de ansiedad sean más numerosos en los últimos meses.
  • Depresión: También son varias las causas que pueden provocar principios de depresión motivados por la situación provocada por el coronavirus. 
  • Déficit de atención: La pérdida de concentración ha sido también muy común durante los últimos meses, derivando en algunos casos en déficit de atención. 
  • Trastornos del estado de ánimo: En términos generales, los trastornos del estado de ánimo han sido los más numerosos, y todavía en la actualidad, siguen creciendo estos casos clínicos.

La nueva normalidad ha provocado que muchas personas desarrollen algún tipo de patología en el plano psicológico, es importante que estos casos sean tratados desde la aparición de los primeros síntomas, para atajar sus consecuencias de inmediato.