Una de las alternativas a las terapias tradicionales que está muy extendida es la de los psicólogos en línea, que trabajan dando tratamiento a aquellos pacientes que no pueden desplazarse a la consulta ni el profesional a su domicilio.

¿Cómo ser psicólogos en línea?

Al fin y al cabo, trabajar a distancia tiene los mismos requisitos que hacerlo de forma presencial pero conviene recalcar los específicos de esta variedad:

  • Formación certificada en psicología: es conveniente que, si decides dar el paso de trabajar de este modo, tengas expuesto tu título en tu sitio web para que no quede dudas de tu cualificación como profesional de este campo, así como estar colegiado en la profesión.

También es conveniente realizar distintos cursos complementarios que te ayuden a mantenerte actualizado en las distintas técnicas de este ámbito.

  • Programas para la comunicación online: necesitarás distintas plataformas que sean de ayuda en la psicoterapia a distancia. La más característica en este sentido es Skype, el medio de videollamada más conocido y extendido entre los usuarios digitales, así como Hangouts de Google +, Whatsapp o Messenger, entre muchas otras.

Además de los programas para la conversación, debes tener almacenados de forma correcta los documentos relacionados con el paciente, como por ejemplo las historias clínicas de cada paciente.

  • Sitio web: al igual que en otros sectores, es muy recomendable contar con un espacio en internet en el que asientes tu marca digital, mediante un blog en el que transmitas confianza y profesionalidad a tus potenciales clientes.

No basta con tener una web, sino mantenerla actualizada para que así los buscadores dirijan a la audiencia interesada a tu portal.

  • Promoción de tus servicios: para captar una cartera de clientes a distancia, te puedes valer de muchas opciones, ya sea mediante las redes sociales, por publicidad contratada, inscribiéndote en directorios de psicología o participando en foros de la profesión que pueden hacer incrementar tu notoriedad.
  • La burocracia para los psicólogos en línea: al contrario de las consultas físicas, no tienes que hacer gestiones relacionadas con el local en el que desarrollarás tu actividad. Por tanto, el papeleo se reducirá, grosso modo, a la actividad económica (declaraciones, seguros sociales, licencias, etc.) generada por esta función digital de tu labor.
  • Cobros de las consultas: como cualquier compañía de e-commerce, deberás establecer uno o varios métodos de pago, que generalmente suele ser una transferencia o ingreso a tu cuenta bancaria o los modernos sistemas de pago rápido como Pay Pal. Es conveniente acordar el pago previo a la consulta para evitar posibles impagos.

Por lo demás, la consulta debe realizarse de forma similar a la presencial, con una duración preestablecida y en la que dejes que el paciente se explique ante la cámara de la misma forma que tumbado en el sillón de tu consulta.

Siempre con los fundamentos de la psicología clásica, no es mala idea abrirse a nuevos horizontes que pueden diversificar tu negocio atendiendo a las necesidades del consumidor de hoy.